domingo, 15 de julio de 2012

La mujer...

La mujer tiene algo. Alguísimo. Además de la belleza de su cuerpo, su rostro y de su personalidad, tiene algo indescriptible que sólo se encuentra en la mujer. Es algo que enternece, estremece y hace sentir bien. Eso que guarda en sus ojos, en las puntas de sus pestañas, en su caminar o en cualquier movimiento que hace al azar. Cuando suelta la cascada de su cabello. Eso que libera con sólo una palabra, un suspiro, una risa, una sonrisa, una mirada. Mordiéndose los labios. Con o sin maquillaje. Con o sin ropa. Peinada o despeinada. Arreglada o desarreglada. Con o sin decir nada puede decirlo todo. Ese algo que tal vez está guardado en el espacio que queda entre sus labios cuando sus ojos miran al vacío. Del principio al final de su sonrisa. Eso que se libera cuando quita el cabello que estorba a sus ojos y lo acomoda con sutileza en su oreja. Sea tarde o noche, en ella siempre está amaneciendo.