No me mire fijo, señora.
No me trate por lo que no soy.
No me obligue a oler la sal
Ni me haga mirar el sol
No me contagie su enfermedad
No me exija que me sumerja
No me pida adore a su deidad
Ni que a su manera me divierta
Señora vida, respete como la vivo
Que yo respeto, vivo y dejo vivir
Démonos cuenta que no soy tan nocivo
Que no es mi intención el quererla herir
cuando me porto como un ser cautivo
Déjeme si pienso en voz alta
O si hablo bien sólo para mí
Sé que si cometo ciertas faltas
He de remediarlas al fin
¿Qué me ha hecho, señora Vida…
Que ya no amanece de noche?
¿Qué me ha dicho, señora Vida?
¿Que yo la trato con reproche?
Déjeme decirle que yo la adoro
Y si no parece de esta manera
Que me perdone y me dé tiempo imploro
Que la tomaré, y el tiempo que queda
He de vivirla con vasto decoro
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