Al iniciar la
noche el adolescente no estaba, y las cenizas que ahora, con inmensa tristeza
apretaba en su mano, horas antes habían sido tablones, libros, ropa, hogar e
incluso familia, pero un incendio las provocó; el cual había sido iniciado por
el cigarro que el padre dejara caer sobre la alfombra al quedarse dormido
esperando la llegada de su hijo aquella madrugada de un año nuevo.