viernes, 29 de junio de 2012
Poesía
Hay días en los que escribo, intento escribir. Pero la poesía no sale. No se deja. Se encapricha. Yo la acaricio. Irónicamente, le hablo bonito, y ella me regala uno que otro fragmento en uno de sus suspiros con olor a rosas. Y yo, no conforme, la acaricio otra vez, la mordisqueo suavemente, juego su cabello; luego, con mis dedos, lleno el espacio que queda entre los suyos; beso sus manos... y entonces, lentamente separa sus labios y me revela los secretos que me guarda.
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Ericktng... he pasado unos minutos por tu blog naciente y me he quedado maravillado con tu habilidad de jugar con las palabras, tanto fonética como semánticamente... es un don que sin duda bien merece ser compartido y divulgado...
ResponderEliminarPrimero que nada, gracias!. Y se hace lo que se puede. Creo que nadie me había mencionado lo de la fonética, eso dice mucho de usted. Saludos!
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