I
(A quien corresponda)
De vez en cuando es bueno
quitarse
la cabeza
y lanzarla
a rodar
por
pendientes
rocosas
de abismos
i
n
f
e
r
n
a
l
e
s.
De vez en cuando es bueno ser una lupa
debajo
del sol
incandescente
Brillar la luz
del astro
r
e
y
pasearse por la ciudad
quemando papel
y haciendo hervir
globos oculares
miopes.
Arrojar a una fogata
las cosas materiales
que guardamos
sin destino.
Cazar las moscas verdes
que ensordecen con su vuelo
y estrujarlas en el fuego.
Quizá las llamas alcancen el cielo
y el sol arda con nuestra desdicha
Quizá nuestros rostros brillen de nuevo
y tal vez consigamos diamantes-cenizas
De vez en cuando
es bueno
ser un equilibrista,
con los pies
desnudos,
los ojos vendados,
la
existencia sola,
en un afilado sable
extendido
de sol
a sol,
mientras debajo
el mundo
lleva a
cabo
sus rituales
de gatos,
ratones
perros,
lobos
y
ovejas.
De
vez en cuando
ser
arado en el cuerpo
del
ser amado
En
ocasiones
ser
el tropo desnudo
del
viento
Olvidar
cuanto
sabemos
de nosotros
y
mirarnos al espejo
O
ser tropo
fresco
de río
en la
boca
de un amor
sediento.
Porque estamos
tirados en el mundo,
como semillas
ignoradas
en el asfalto y el acero,
mantos soporíferos
que no descansan
hasta dejarnos ciegos.
Porque estamos en el mundo
como pozas de agua abandonadas
sin pez alguno
sin reflejos de cielo,
de rostros,
de astros
sin
hojas otoñales
sin corrientes alternantes
sin espuma
y
sin oleaje…