UN
CAFÉ… Y YA
―Qué inmensa es la vida para el que nada
quiere; y qué débil, chica y flaca para el que
quiere todo. Una taza con agua caliente, dos cucharadas de café soluble,
una de azúcar, y un poco de leche acompañada de cianuro, un libro, y ya.
DIVORCIO
―¡Listo! Ya estamos divorciados. ¿Me regresas
mi sándwich con cianuro?
NO
SE MATE
Abrió la puerta con mucha calma y coloco
un nudo de ahorcar en el techo del consultorio. Cuando el psiquiatra le
preguntó para qué era, él contestó: “Ahora, cada vez que quiera morirme, vendré
a dar aquí.”