domingo, 13 de julio de 2014

Tres textículos sobre suicidio.




UN CAFÉ… Y YA
―Qué inmensa es la vida para el que nada quiere; y qué débil, chica y flaca para el que  quiere todo. Una taza con agua caliente, dos cucharadas de café soluble, una de azúcar, y un poco de leche acompañada de cianuro, un libro, y ya.
 


 DIVORCIO
―¡Listo! Ya estamos divorciados. ¿Me regresas mi sándwich con cianuro?



NO SE MATE
Abrió la puerta con mucha calma y coloco un nudo de ahorcar en el techo del consultorio. Cuando el psiquiatra le preguntó para qué era, él contestó: “Ahora, cada vez que quiera morirme, vendré a dar aquí.”